El tesorero en la trinchera (VIII)
El arsenal (VI)
Armas de apoyo y coordinación interna
En toda campaña larga, llega un momento en el que no basta con atacar ni con resistir. El verdadero desgaste no siempre viene del enemigo, sino del desorden interno: unidades con exceso de recursos mientras otras quedan expuestas, munición mal distribuida, esfuerzos duplicados. En tesorería, ese desorden adopta una forma muy concreta: caja ociosa en unas sociedades del grupo y necesidad de financiación en otras.
Para resolver ese problema no hacen falta más armas ofensivas ni defensivas, sino armas de coordinación. Instrumentos diseñados para que el ejército financiero actúe como un solo cuerpo. Aquí es donde entra en juego el cash pooling.
Cash pooling: coordinar el ejército
El cash pooling permite centralizar y coordinar la liquidez de un grupo empresarial, evitando que unas sociedades acumulen saldos improductivos mientras otras recurren a financiación externa. No crea liquidez nueva, pero hace mucho más eficiente la que ya existe.
Desde el punto de vista del tesorero, es el paso natural cuando la empresa deja de gestionar cuentas aisladas y empieza a pensar en términos de grupo. La lógica es sencilla: si el ejército comparte suministros, reduce su dependencia del exterior y mejora su capacidad de resistencia.
Fortalezas:
- Reduce la deuda neta del grupo.
- Disminuye el coste financiero agregado.
- Aumenta la visibilidad y el control de la liquidez.
Debilidades:
- Requiere madurez organizativa y disciplina interna.
- Puede generar fricciones entre filiales si no hay reglas claras.
- Implica coordinación bancaria y fiscal que no siempre es trivial.
Cash pooling físico: concentración real de recursos
En el cash pooling físico, los saldos de las distintas cuentas se transfieren efectivamente a una cuenta central. Es la forma más directa de coordinación: la liquidez se mueve y se utiliza donde hace falta.
Funciona especialmente bien en entornos homogéneos, con entidades en el mismo país o zona y con una tesorería central fuerte. A cambio, exige una gestión rigurosa de préstamos intercompany y una clara definición de responsabilidades.
Fortalezas:
- Impacto inmediato sobre la liquidez central.
- Máxima eficiencia en la utilización de caja.
- Reducción clara del endeudamiento externo.
Debilidades:
- Mayor carga administrativa (intercompany).
- Implicaciones fiscales y legales.
- Menor flexibilidad en entornos muy descentralizados.
Cash pooling nocional: coordinación sin mover la caja
El cash pooling nocional coordina los saldos sin realizar transferencias reales. El banco compensa posiciones deudoras y acreedoras a efectos de cálculo de intereses, manteniendo las cuentas separadas.
Es una solución habitual en grupos internacionales o complejos, donde mover físicamente el dinero no es sencillo. No concentra la liquidez, pero sí reduce el coste financiero, que en muchos casos es el verdadero objetivo.
Fortalezas:
- No requiere movimientos intercompany.
- Muy útil en entornos multinacionales.
- Simplifica la gestión operativa.
Debilidades:
- Menor impacto en control directo de la caja.
- Dependencia elevada del banco.
- No elimina totalmente la necesidad de financiación externa.
Cash pooling y disciplina interna
El cash pooling no es solo una estructura bancaria; es una herramienta de gobierno interno. Obliga a definir reglas claras: quién puede usar la liquidez, a qué coste, con qué límites y bajo qué criterios. Sin esa disciplina, el pooling se convierte en una fuente de conflictos internos más que en una ventaja estratégica.
Aquí el paralelismo con la trinchera es claro: compartir suministros fortalece al ejército solo si existe una cadena de mando clara. De lo contrario, aparecen tensiones que debilitan la posición global.
Sage XRT Advanced y Azurriga: el centro de coordinación
El cash pooling solo funciona si está sostenido por información fiable y control centralizado. Sage XRT Advanced permite consolidar saldos, simular posiciones de tesorería a nivel grupo, gestionar préstamos intercompany y anticipar tensiones antes de que se materialicen.
Desde Azurriga, acompañamos a las empresas en este proceso de madurez: desde el diseño del esquema de pooling hasta su implantación operativa y su integración en la tesorería diaria. No se trata solo de reducir costes, sino de ganar cohesión financiera.
En la trinchera, los ejércitos que caen no siempre lo hacen por falta de armas, sino por mala coordinación. El cash pooling no dispara ni bloquea al enemigo, pero evita que unas unidades avancen mientras otras se quedan sin recursos. Y en una guerra financiera prolongada, esa coordinación suele ser la diferencia entre resistir… o dominar el terreno.
Artículo escrito por Mario Durán Tovar (Director Consultoría de Azurriga)